El Bendicional en su número 1223 nos recuerda el sentido de la bendición del agua fuera de la Misa:
“El agua ritualmente bendecida evoca en los fieles el recuerdo de Cristo, que representó para nosotros la culminación de las bendiciones divinas. Él, en efecto, que se dio a sí mismo el apelativo de “agua viva”, instituyó para nosotros el bautismo, sacramento del agua, como signo de la bendición salvadora”

Alejandro Pérez Verdugo
Delegado Diocesano de Liturgia