Así lo indica el número 137 del Misal, refiriéndose al 25 de marzo y, nueve meses después, al 25 de diciembre:
«El Símbolo lo canta o lo recita el sacerdote juntamente con el pueblo, estando todos de pie. A las palabras: Y por obra del Espíritu Santo se encarnó…, etc., o que fue concebido…, etc., (…) en las solemnidades de la Anunciación y de la Natividad del Señor, se arrodillan».

Alejandro Pérez Verdugo
Delegado Diocesano de Liturgia